Libertadores

Muslerazo en el Maracanã: Estudiantes resistió con diez y volvió a una final después de 17 años

En una noche histórica en el Maracanã, Estudiantes empató 0-0 con Flamengo y se impuso 3-2 en los penales, con tres atajadas de Fernando Muslera. El equipo de Alexander Medina jugó casi todo el segundo tiempo con diez por la expulsión de Baltasar Rodríguez y resistió hasta el final. Después de 17 años, el Pincha volverá a disputar una final de Copa Libertadores, esta vez frente a Palmeiras en Montevideo.

Por Bart Yantorno·
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Muslerazo en el Maracanã: Estudiantes resistió con diez y volvió a una final después de 17 años

El Maracanã estaba preparado para una noche de Copa Libertadores. Desde antes del comienzo, la hinchada de Flamengo no paraba de cantar y alentaba a su equipo, mientras que los hinchas de Estudiantes, aunque en menor número, también se hacían sentir en las tribunas. Los dos equipos llegaban con la serie igualada después del 0-0 en La Plata y sabían que cualquier error podía dejarlos afuera de la final.

El partido comenzó con mucha intensidad. Flamengo intentó hacerse dueño de la pelota y aprovechar el apoyo de su gente, pero Estudiantes no salió a esperar. El equipo de Alexander Medina presionó, disputó cada pelota y también buscó generar peligro en el arco de Agustín Rossi. Durante los primeros minutos, ninguno de los dos consiguió imponer completamente su juego.

El Pincha tuvo algunas de las situaciones más peligrosas del primer tiempo. Marcos Rojo estuvo cerca de abrir el marcador, pero Rossi respondió para mantener el empate. Después llegó una de las jugadas más claras de la noche: Baltasar Rodríguez sacó un remate desde afuera del área, el arquero de Flamengo alcanzó a tocar la pelota y terminó pegando en el palo. Estudiantes estuvo a centímetros de ponerse en ventaja en pleno Maracanã.

Flamengo también tuvo sus oportunidades. Pedro consiguió encontrar espacios en la defensa argentina y sacó un remate que pasó cerca del arco de Muslera, mientras que Emerson Royal participó de algunas llegadas por el sector derecho. Sin embargo, al conjunto brasileño le costó transformar la posesión en situaciones realmente peligrosas. Estudiantes logró cerrar los espacios y llevar el partido al terreno que más le convenía. A los 38 minutos, el Pincha sufrió un contratiempo con la lesión de Joaquín Correa, que tuvo que abandonar la cancha y fue reemplazado por Tiago Palacios. El primer tiempo terminó sin goles, pero con la sensación de que la serie podía definirse por cualquier detalle.

Todo cambió apenas comenzó el complemento. A los 50 minutos, Baltasar Rodríguez cometió una infracción y recibió su segunda tarjeta amarilla. El árbitro uruguayo Gustavo Tejera lo expulsó y dejó a Estudiantes con diez jugadores cuando todavía faltaban más de cuarenta minutos. A partir de ese momento, Flamengo adelantó sus líneas y comenzó a jugar cada vez más cerca del área argentina. Lucas Paquetá exigió a Muslera con un tiro libre y el equipo brasileño empezó a acumular llegadas, mientras Estudiantes se replegaba para defender el empate.

Leonardo Jardim buscó darle más peso ofensivo a su equipo. A los 64 minutos ingresó Giorgian de Arrascaeta por Jorge Carrascal y, más adelante, también entraron Bruno Henrique y Gonzalo Plata. Flamengo tenía la pelota, los jugadores y el apoyo de un Maracanã que empujaba cada ataque, pero no conseguía encontrar el gol.

Estudiantes, en cambio, tuvo que cambiar su manera de jugar. Con un hombre menos, el equipo de Medina prácticamente renunció a atacar durante varios momentos del segundo tiempo y concentró sus esfuerzos en cerrar los espacios. Marcos Rojo, Leandro González Pirez y Santiago Núñez tuvieron una tarea fundamental para sostener al equipo, mientras Muslera aparecía cuando Flamengo lograba superar la defensa. El conjunto brasileño terminó con el 69 % de posesión y 11 remates, pero esos números no se reflejaron en el marcador.

Los últimos minutos fueron los más difíciles. Flamengo atacaba constantemente, el Maracanã presionaba desde las tribunas y Estudiantes intentaba resistir como podía. Muslera respondió ante una llegada de Gonzalo Plata y Paquetá también estuvo cerca con un cabezazo que pasó afuera. Desde el banco, Alexander Medina vivía cada jugada con desesperación. Cuando faltaban apenas unos segundos, el Cacique le pedía al árbitro que terminara el encuentro. Estudiantes había conseguido sostener el 0-0 y solo necesitaba escuchar el silbatazo final para llevar la definición a los penales.

Y finalmente llegó.

Después de más de noventa minutos de tensión, el árbitro terminó el partido. El Maracanã, que durante toda la noche había empujado a Flamengo, se preparaba para una definición en la que el equipo local parecía tener la ventaja de jugar frente a su gente. Pero apareció Fernando Muslera.

El arquero uruguayo llegaba a esa definición con una historia reciente que todavía pesaba sobre sus espaldas. Apenas cuatro meses antes, había sido uno de los futbolistas más cuestionados por la eliminación de Uruguay en la fase de grupos del Mundial 2026. Muslera había cometido errores en los empates frente a Arabia Saudita y Cabo Verde, pero el golpe más duro llegó en el último partido, contra España. Un remate de Álex Baena que parecía controlable terminó en gol después de una equivocación del arquero y significó la derrota por 1-0 que dejó a la Celeste afuera del torneo. Muslera no salió a disputar el segundo tiempo y, después del encuentro, pidió disculpas a sus compañeros y a todo el pueblo uruguayo.

A sus 40 años, después de uno de los momentos más difíciles de su carrera, el fútbol volvía a ponerlo frente a una situación decisiva. Esta vez, en el Maracanã, Muslera tenía la oportunidad de cambiar las críticas por aplausos y dejar atrás, aunque fuera por una noche, el recuerdo de aquel Mundial. Y no la dejó pasar.

El uruguayo atajó los remates de Jorginho, Lucas Paquetá y Bruno Henrique, tres futbolistas de enorme experiencia, y dejó a Flamengo sin respuestas. Del otro lado, José Sosa, Eros Mancuso y Tiago Palacios convirtieron para Estudiantes. Edwuin Cetré falló su ejecución, pero no alcanzó para cambiar la historia. El Pincha ganó 3-2 en los penales y desató el festejo de sus jugadores, el cuerpo técnico y los hinchas que habían viajado hasta Río de Janeiro.

Para Muslera, la noche significó mucho más que una clasificación. Cuatro meses después de quedar señalado por los errores que contribuyeron a la eliminación de Uruguay, encontraba una revancha personal en uno de los estadios más importantes del mundo. Esta vez no se hablaría de una pelota que no pudo detener, sino de las tres que atajó para llevar a Estudiantes a una final de América.

La clasificación también dejó declaraciones que reflejaron lo que significó la noche para el plantel. Marcos Rojo, uno de los referentes del equipo, destacó el espíritu del club: “Esto es Estudiantes. No importan los presupuestos, el que tiene más corazón y más ganas es el que consigue las cosas”, aseguró en Fox Sports. Leandro González Pirez también hizo referencia a la personalidad del equipo: “Este equipo en las paradas bravas siempre da la cara y sale adelante, tenemos unos huevos bárbaros”, expresó después de la clasificación.

Alexander Medina, por su parte, destacó la dificultad de llegar a una definición continental frente al poder económico de los clubes brasileños. “La felicidad es muy grande, llegar a una final de Libertadores con lo que cuesta, sobre todo para los equipos que no son brasileños”, declaró en TNT Sports.

Del lado de Flamengo, la eliminación fue un golpe muy duro. El equipo de Leonardo Jardim llegaba como uno de los candidatos al título y buscaba disputar su segunda final consecutiva. Sin embargo, no pudo aprovechar los más de cuarenta minutos que jugó con un futbolista de más. Giorgian de Arrascaeta reconoció después de la eliminación que, cuando un equipo no está en su máximo nivel, termina pagando las consecuencias. Flamengo quedó eliminado sin haber perdido ninguno de los dos encuentros de la semifinal y ahora deberá concentrarse en el Brasileirao, donde pelea el título con Palmeiras.

Para Estudiantes, en cambio, la noche tuvo un significado mucho mayor que una simple clasificación. El Pincha volverá a disputar una final de Copa Libertadores después de 17 años. Su última participación en una definición había sido en 2009, cuando el equipo dirigido por Alejandro Sabella conquistó su cuarta copa al vencer a Cruzeiro en Brasil. Aquella consagración quedó marcada por los goles de Gastón Fernández y Mauro Boselli en la final de vuelta, que terminó 2-1 en Belo Horizonte después del empate sin goles en La Plata.

La historia tiene además una coincidencia particular con el actual entrenador. En las semifinales de 2009, Estudiantes eliminó a Nacional de Uruguay, equipo en el que jugaba Alexander Medina. El Cacique incluso convirtió uno de los goles del conjunto uruguayo en aquella serie. Diecisiete años después, el mismo Medina consiguió llevar al Pincha nuevamente a una final, pero esta vez desde el banco de suplentes.

La final de este año también tendrá un antecedente histórico muy especial. En 1968, Estudiantes y Palmeiras se enfrentaron en la definición de la Copa Libertadores. Después de que cada equipo ganara como local, la serie se resolvió en un tercer partido disputado en el Estadio Centenario de Montevideo. Allí, el Pincha se impuso 2-0 con goles de Felipe Ribaudo y Juan Ramón Verón, y conquistó la primera Copa Libertadores de su historia. Cincuenta y ocho años después, los mismos protagonistas volverán a encontrarse en el mismo estadio, nuevamente con el título continental en juego.

Estudiantes buscará su quinta Copa Libertadores el próximo 28 de noviembre frente a Palmeiras, en el Estadio Centenario de Montevideo. Será un escenario con historia para el conjunto brasileño, que en 2021 conquistó el título continental en ese mismo estadio después de derrotar 2-1 a Flamengo, con un gol de Deyverson en el tiempo suplementario. Cinco años después, Palmeiras regresará a Montevideo para disputar otra final, esta vez frente a un Estudiantes que buscará recuperar el título que no conquista desde 2009.

La clasificación del Pincha también representa un hecho importante para el fútbol argentino, que volverá a tener un representante en la final del torneo más importante del continente. En medio de los festejos, los jugadores de Estudiantes cantaron junto a sus hinchas: “Vamos a traer la copa a la Argentina, la copa que perdieron los bosteros y las gallinas”. El mismo cántico se repitió después en el vestuario, donde el plantel continuó celebrando la histórica clasificación.

Después de una noche en la que resistió con diez jugadores, soportó la presión del Maracanã y encontró en Muslera a su gran héroe, Estudiantes está nuevamente a un partido de ser campeón de América.

FICHA DEL PARTIDO

Flamengo 0-0 Estudiantes (2-3 en penales)

Competición: Copa Libertadores 2026, semifinal de vuelta.
Estadio: Maracanã, Río de Janeiro.
Partido de ida: Estudiantes 0-0 Flamengo.

Flamengo: Agustín Rossi; Emerson Royal, Léo Ortiz, Léo Pereira, Alex Sandro; Erick Pulgar, Jorginho; Jorge Carrascal, Lucas Paquetá, Samuel Lino; Pedro. DT: Leonardo Jardim.

Estudiantes: Fernando Muslera; Eros Mancuso, Santiago Núñez, Marcos Rojo, Leandro González Pirez; Baltasar Rodríguez, Alexis Castro, Ezequiel Piovi, Joaquín Tobio Burgos; Guido Carrillo, Joaquín Correa. DT: Alexander Medina.

Cambio por lesión: Tiago Palacios por Joaquín Correa, a los 38 minutos.

Expulsado: Baltasar Rodríguez (Estudiantes), a los 50 minutos, por doble amarilla.

Penales convertidos: De Arrascaeta y Léo Pereira (Flamengo); José Sosa, Eros Mancuso y Tiago Palacios (Estudiantes).

Penales atajados por Muslera: Jorginho, Lucas Paquetá y Bruno Henrique.

Penal fallado por Estudiantes: Edwuin Cetré.

Árbitro: Gustavo Tejera (Uruguay).

Próximo partido: Estudiantes vs. Palmeiras, final de la Copa Libertadores, 28 de noviembre, Estadio Centenario de Montevideo.

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