F1

El día que Senna dio inicio a la leyenda de “o rei da chuva” en medio de un diluvio en Portugal

En una carrera caótica, Ayrton Senna se deslizó por la lluvia logrando su primera victoria en la máxima categoría del automovilismo, y sobre todo, empezando a demostrar por qué merece ser considerado el mejor piloto en condiciones de lluvia.

Por Fabrizio Pileggi·
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El día que Senna dio inicio a la leyenda de “o rei da chuva” en medio de un diluvio en Portugal

Las carreras en lluvia suelen destacar por llevar al límite a los pilotos, haciendo que las máquinas, por más veloces que sean, caigan rendidas ante el control del conductor, quien lucha por sobrevivir a los resbalosos asfaltos mojados.         

Nos remontamos al 21 de abril de 1985. Senna, quien ya había demostrado que tenía las cualidades como para ganar una carrera, logró obtener la pole superando a Prost y su arrasador McLaren, dejando al mítico color negro y dorado del Lotus 97T en la punta de la parrilla de largada.

La carrera se largó sin problemas para Ayrton, logrando sacarle ventaja a Prost, quien perdía un lugar cayendo a la tercera posición. Entre despistes, choques y una lluvia que cada vez era más fuerte, Senna parecía brillar como un rayo de sol reflejado en los charcos, mientras que su característico casco amarillento le hacía destacar fácilmente a la vista. 

Incluso los pilotos más experimentados, como Alain Prost o Keke Rosberg, quedaron fuera de la carrera tras perder el control a raíz de una lluvia que no daba tregua. Aunque a Senna esto parecía no importarle, es más, parecía estar en otro planeta, sacando ventajas absurdamente altas frente a los demás pilotos, llegando incluso a sacarle una vuelta de ventaja a la gran mayoría de los que todavía quedaban en pista. 

En momentos de lucidez, Ayrton llegó a pedir que se detuviese la carrera ante la creciente amenaza de amplios charcos de agua que ya le habían costado abandonos a varios corredores que no contaron con la suerte o habilidad del joven Senna. 

Finalmente, la carrera concluyó tras 2 horas de aguante y manejo ultra fino, dándole a Ayrton Senna su primera victoria en la Fórmula 1. Esto le bastó para incrustar su nombre en la parrilla de la máxima categoría, empezando a mostrar un poco de ese natural talento brasileño que le valió para ser considerado “o rei da chuva”, título que lo logra inmortalizar y que, a día de hoy, todavía nadie le pudo arrebatar.        

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