Fútbol Argentino

Tita Mattiusi: Madre de Racing

Elena Margarita Mattiussi fue lavandera, cocinera, encargada de la pensión y cuidadora del Cilindro, Murió en 199 y hoy el predio donde se forman los juveniles lleva su nombre.

Por Kevin Folino·
Compartir:
Tita Mattiusi: Madre de Racing

Elena Margarita Mattiussi, conocida como Tita, nació en Avellaneda el 19 de noviembre de 1919 y murió el 3 de agosto de 1999. Su historia empezó antes de su nacimiento. En 1915, sus padres, César y Aída, llegaron a Racing por un aviso publicado en el diario La Prensa, que buscaba empleados para mantener el campo de juego. Los contrataron por 100 pesos mensuales y vivieron en una casilla de madera debajo de una tribuna del viejo estadio, donde nació Tita.

César fue el histórico canchero del Cilindro, y le enseñó a su hija a cuidar cada centímetro de tierra racinguista. Tita ingresó oficialmente como empleada el 30 de octubre de 1936, poco antes de cumplir 17 años. Cuando murieron sus padres, quedó como encargada del estadio.

Su trabajo fue de todo un poco. Se desempeñó en la lavandería, un cargo que heredó de su madre, y estuvo a cargo de la pensión de las inferiores. También fue cocinera, y la recuerdan por sus mates y picadas con los jugadores. Cientos de chicos recibieron sus consejos y pasaron jornadas bajo su amparo.

De ahí viene el título de “madre de Racing”. Las fuentes la describen como una madre sustituta de los juveniles, a quienes trataba como a sus hijos. Alfio Basile dijo: “Para nosotros fue como una madre, estar con ella y hablar era un placer”. El propio Coco contó que Racing lo llevó a los 15 años desde Bahía Blanca y que se instaló en la casa de Tita, donde se crió. Rubén Paz, por su parte, la recordaba compartiendo mates y picadas, y contaba que ella sufría tanto como los jugadores cuando a Racing le iba mal.

Estuvo en las grandes noches del club. En 1967, para la primera final de la Copa Intercontinental en Glasgow, los jugadores le pagaron el viaje y la estadía. También viajó a Montevideo, donde Racing se consagró campeón. El club la ubica además en la Supercopa de 1988 y cuenta que era cábala: un beso suyo antes de salir a jugar valía como motivación.

Murió a los 79 años, en una época de tormenta institucional para Racing. Fue sepultada en el cementerio de Avellaneda. Su nombre quedó en el club. El 8 de septiembre de 1999, Racing recuperó un terreno abandonado cerca del estadio y lo nombró Predio Tita Mattiussi. Allí entrenan hoy las divisiones inferiores, y es el primer y único predio del país construido y administrado por sus propios hinchas. Además, parte de su legado está en el Archivo Histórico del club.

Su frase más recordada resume su vida. Dijo: “Toda mi vida es Racing”. Y el club la define con una frase propia: “Tita es Tita, Tita es Racing y Racing es Tita”.

Compartir:

Más de Fútbol Argentino