Boca la dio vuelta en el Maracanã y es finalista de la Sudamericana
En un partido cargado de emociones, el Xeneize le ganó 3-1 a Vasco en Río y se impuso 3-2 en el global. Di Lollo y Merentiel lo pusieron arriba, Puma Rodríguez llenó de dudas el segundo tiempo y Paredes, once días después de un desgarro, firmó el gol de la clasificación.

El clima se sintió desde antes de que rodara la pelota. La hinchada de Vasco no paraba de cantar desde el arranque en el Maracanã, y la de Boca también hizo lo suyo en la previa. Apenas empezó el partido, quedó claro que iba a ser una noche distinta, más caliente que lo normal. A los 4 minutos, Lautaro Blanco tiró un córner desde la izquierda y Lautaro Di Lollo saltó más alto que todos, a la espalda de Santiago Sosa, para cabecear el 1-0 que emparejaba la serie.
Después del gol, Boca aprovechó que Vasco estaba mal acomodado y buscó el segundo antes de los 15 minutos, pero no lo encontró. El local volvió a presionar y a atacar, aunque sin terminar bien las jugadas. Justamente en uno de esos ataques, Saldivia erró un pase, Boca recuperó rápido y Sebastián Villa habilitó a Miguel Merentiel, que se fue solo de contra y le definió a Léo Jardim para el 2-0 a los 34. Con la serie dada vuelta, Vasco ya no sabía qué hacer y Boca movió bien la pelota hasta el final del primer tiempo. En el entretiempo, la hinchada xeneize cantó sin parar: ya se ilusionaba con la final después de ver al equipo dar vuelta todo en 45 minutos.
En el segundo tiempo se esperaba que Vasco saliera con todo para buscar al menos el empate, y así fue. Los ingresos de Hinestroza, en el arranque, y de Puma Rodríguez, a los 56, le cambiaron la cara al partido: Vasco empezó a jugar mucho más por las bandas y a Boca le costó marcar. A los 66, Cuiabano tiró un centro desde la izquierda que cruzó el área, Di Lollo no pudo rechazarlo y la pelota le quedó servida a Puma Rodríguez para el 1-2. El global quedó 2-2.
Fue el momento más difícil de la noche para Boca. Vasco tuvo más llegadas, el Maracanã se vino abajo y durante unos diez minutos el Xeneize solo se dedicó a defenderse. Quizás por una posible caída física, parecía que ya no le quedaban fuerzas para buscar otro gol. Antes del gol de Vasco, a los 57, había entrado Leandro Paredes por Rodrigo Battaglia, y en ese tramo complicado el capitán intentó ordenar al equipo con la pelota. A los 77 salieron Leonel Flores y Merentiel, y entraron Velasco y Enner Valencia.
En los últimos diez minutos, el partido ya estaba para cualquiera. Y cuando parecía que todo se iba a los penales, a los 88, apareció el capitán. Paredes, al que todos daban por descartado para jugar la semifinal después del desgarro en el isquiotibial derecho que había sufrido once días antes, encontró un espacio y sacó un remate desde afuera del área. La pelota tomó efecto y Léo Jardim no pudo atajarla: 3-1 y Boca a la final. Es de esos goles que pueden quedar para siempre en la historia del club si el Xeneize termina levantando la Sudamericana. El desgarro, de grado 2, se lo había hecho en el 2-2 con Instituto, y el plazo estimado era de unas tres semanas. Para llegar, hizo un tratamiento con plasma rico en plaquetas: le sacan una muestra de su propia sangre, la centrifugan para concentrar las plaquetas y se la aplican en la zona lesionada. Es el mismo procedimiento que ya había usado en mayo, antes del Mundial, y le permitió volver mucho antes de lo esperado. “Esta es una de las noches más importantes de mi carrera. Al Maracaná había venido dos veces y gané las dos. Me siento en casa”, dijo en DSports. Y agregó: “Hicimos un partido perfecto de principio a fin”.
Hubo también una imagen que mostró lo que se vivió adentro. Leonel Flores salió llorando, quizás porque se sentía culpable de no haber seguido a Puma Rodríguez en el gol de Vasco. Desde lejos les pidió perdón a los hinchas de Boca y siguió llorando en el banco. Cuando llegó el gol de Paredes, fue uno de los que más lo abrazó, y al final del partido el pibe de 19 años se volvió a emocionar.
“Estamos muy felices con este grupo, que dejó la vida hoy para quedarse con el partido. Vamos por esa final”, dijo Merentiel en DSports. Después, en la zona mixta, pidió calma: “Todavía no logramos nada, hay que seguir así”. En la misma línea habló Rodolfo Arruabarrena: “Tenemos que tratar de tener los pies en la tierra, ser humildes y saber que estamos cerca, pero a la vez lejos”.
La clasificación también tiene peso histórico. Boca cortó una racha de 11 partidos sin ganar en Brasil, donde no festejaba desde diciembre de 2020. Además, según La Nación, solo una vez antes había dado vuelta una serie mano a mano después de perder la ida en su cancha: en los octavos de la Libertadores 2003, cuando cayó 1-0 con Paysandú en la Bombonera y ganó 4-2 en Belém. Ahora va por la copa el sábado 21 de noviembre en Barranquilla, y el rival saldrá de la otra semifinal: Atlético Mineiro, que ganó 3-0 la ida, contra Montevideo City Torque.
FICHA
Vasco 1-3 Boca (global: 2-3)
Copa Sudamericana, semifinal (vuelta). Maracanã, Río de Janeiro.
Vasco: Léo Jardim; Paulo Henrique, Saldivia, Robert Renan, Cuiabano; Santiago Sosa; Adson, Alan Lescano, Thiago Mendes, David; Bruno Duarte. DT: Pedro Emanuel.
Boca: Álvaro Montero; Leandro Lozano, Lautaro Di Lollo, Facundo Herrera, Lautaro Blanco; Santiago Ascacíbar, Rodrigo Battaglia, Milton Delgado; Leonel Flores, Sebastián Villa, Miguel Merentiel. DT: Rodolfo Arruabarrena.
Goles: 4' Di Lollo (B), 34' Merentiel (B), 66' José Luis Rodríguez (V), 88' Paredes (B).
Cambios en Vasco: 46' Hinestroza por Adson, 46' Brenner por David, 56' José Luis Rodríguez por Paulo Henrique, 90' C. Spinelli por Lescano.
Cambios en Boca: 57' Paredes por Battaglia, 77' Velasco por Flores, 77' E. Valencia por Merentiel, 90+2' A. Costa por Villa.
Amonestados: Paredes (B), desde el banco; Velasco (B).
Árbitro: Jesús Valenzuela (Venezuela). VAR: Juan Soto.


